sábado, 12 de julio de 2014

Capítulo 17

*En anteriores capítulos…*
*Narra María José*
La noche nos invadía, me sentía muerta por dentro y no por lo que me había hecho Ángel sino porque estaba perdiéndolo a él. Seguía abrazándolo y no podía parar de llorar. Aunque no quiero admitirlo, me había enamorado de mi ídolo y me siento muy culpable de no aprovechar el tiempo que pasé con él, me arrepiento de haberlo tratado tan mal…
Lo veía ahí con sus ojos cerrados, contemplando la posibilidad de no volver a ver esos ojos azules que me vuelven loca, su sonrisa que hace que me derrita y su voz que hace que todo mi cuerpo tiemble.
Sentí una mano en mi espalda, tenía miedo de ver quien era pero si fuese Ángel o algunos de sus colegas probablemente no hubiese tenido ese gesto. Me giré y la vi, ahí indefensa con sus ojitos llorosos.
X: No te preocupes, se pondrá bien.
-¿Cómo puedes estar tan segura, Dafne? Se está desangrando y no tengo manera de llamar a una ambulancia o de comunicarme con los demás.-dije agachando la cabeza.
Dafne: Ángel se dejó su móvil y llamé a emergencias. No tienen que tardar en llegar.
-Muchas gracias cariño. Si se muere, yo…
Dafne: Shh, no se va a morir. ¿Sabes por qué?-negué con la cabeza.- Él amor que os tenéis va a ser más fuerte que todo y por ese amor, él -dijo señalándolo- luchará contra la muerte.
*Fin en anteriores capítulos…*

Yo solo podía mirar cómo Dani se desangraba y mis lágrimas no cesaban.
Aunque no se lo había demostrado, él, el chico del que estoy enamorada y que puede que se muera en mis brazos, era la persona más importante de mi vida. No le había tratado nada bien desde aquel encuentro en la puerta de aquella cafetería. Bendito encuentro, ya que sino no le hubiese conocido como le conozco hoy. Sé que mi forma de pensar es muy egoísta, sin ese encuentro, no estaría a punto de morir… él seguiría feliz, haciendo su vida y yo la mía. Él formando parte de mí día a día y él sin saber nada de mí, siendo una fan más.

Entre pensamiento y pensamiento, los médicos llegaron. Entre dos me agarraron y me alejaron de él, yo solo lloraba y decía que no quería que me separasen de él pero no me hacían caso. Le cortaron la camiseta para poder ver la herida y se dieron cuenta de que la bala estaba dentro y no tenían el instrumental adecuado para extraerla. Decidieron no tocarlo más, simplemente le pusieron un trapo y presionaban la herida para que dejase de sangrar. Le tumbaron en la camilla y se disponían a llevárselo.
-¿Dónde se lo llevan?
DOC: Al hospital, usted no puede acompañarlo.
-Yo me voy con él y no está en discusión. Es el chico del que estoy enamorada y no le voy a dejar solo ahora.
DOC: Está bien, pero ella es pequeña y no puede acompañarnos. Puede sufrir algún shock si el paciente se agrava.
-Ella estará bien, no la puedo dejar aquí sola. No puedo.-dije con un hilo de voz.
Dafne: No te preocupes por mí, estaré bien sola.
-No, no voy a dejarte aquí. Tú me tranquilizaste cuando creí que no iba a salvarse y no te voy a dejar tirada.
DOC: Está bien, podéis venir las dos.


El doctor se encaminó hacia la ambulancia en la que estaba Dani en la camilla con dos enfermeros. Nos hicieron un gesto para que subiéramos. Cogí de la mano a Dafne y nos encaminamos hacia la ambulancia y subimos. La ambulancia se puso en marcha y nos dirigimos al hospital. Dani no presentaba ninguna mejoría y eso a mí me tenía aterrada. Tenía que salvarse, no podía dejarme sola, no ahora que sentía que mi vida tenía sentido si él estaba a mi lado, aunque me di cuenta en una situación extrema y no fui capaz a hacerlo sin que pasase algo así…

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