domingo, 27 de abril de 2014

Capítulo 14

*Narra María José*
Ángel se levantó y temí que fuera Dani el que bajaba por la escalera pero no, era la voz de una niña.
X: ¡María José!-dijo gritando
-Princesa, ¿Qué haces aquí? ¿Cómo estás?
X: Ángel me trajo aquí.-dijo triste-.
Hubo unos minutos de silencio absoluto.
X: Estoy bien, pero muy aburrida.
-Eso tiene solución.
Comencé a hacerla cosquillas, su risa podía oírse por toda la casa. Tanta era su fuerza que producía un gran eco.
Otro ruido vino de la misma escalera por la que instantes anteriores esa niña bajó. Ángel salió a comprobar que todo iba bien y recibió un puñetazo que le hizo caer al suelo. Éste al ver quién estaba delante de él se levantó con toda la ira que cualquier ser humano podría albergar en su cuerpo.
Ángel: Te vas a arrepentir de lo que acabas de hacer.
Ángel llamó a sus compinches y vinieron en escasos segundos.
Ángel: Cogedles. A ella lleváosla de aquí.-dijo señalando a la niña.-Todo esto era una trampa, ¿verdad?-dijo mirándome con rabia.
-No.-dije sin apenas voz.
Ángel: No me mientas.-Me pegó con todas sus fuerzas, dejando su mano marcada en la parte izquierda de mi cara y haciendo que cayese al suelo.-Me las vas a pagar.

*Narra Dani*
Por suerte cuando Ángel vio a la niña no consiguió verme a mí, si no se hubiese ido todo al traste. Todo estaba saliendo a pedir de boca. La verdad es que la niña me ha sorprendido y mucho. No sé cómo se llama pero sé que es una niña muy dulce y buena, no entiendo cómo puede estar al lado de alguien como Ángel… Ahora me toca actuar a mí.
-Mierda.-dije para mí.
Los escalones de esta maldita escalera suenan demasiado…
Sentí que alguien se movía, supuse que era Ángel y no me equivocaba. Me puse en la pared justo al lado de la puerta del salón. Pude ver como se acercaba, su pie adelantado en la puerta y no me lo pensé y le propiné un puñetazo y cayó al suelo. Se levantó al verme y realmente estaba muy enfadado.
Ángel: Te vas a arrepentir de lo que acabas de hacer.
Ángel llamó a sus compinches y vinieron en escasos segundos cual perrito faldero a la llamada de su amo.
Ángel: Cogedles. A ella lleváosla de aquí.-dijo señalando a la niña.-Todo esto era una trampa, ¿verdad?-dijo mirando a María José con rabia.
María José: No.-dije sin apenas voz.
Ángel: No me mientas.-Me pegó con todas sus fuerzas, dejando su mano marcada en la parte izquierda de mi cara y haciendo que cayese al suelo.-Me las vas a pagar.
X: No la pegues. Ella no te quiere y no podrás hacer que eso cambie.
Ángel: Os he dicho que os la llevéis.-dijo aún más enfadado-.
-¿Qué vas a hacer?
Ángel: Hacerla disfrutar como tú no has sabido.
María José: no, por favor.
Ángel: ¿no qué? Dijiste que serías capaz de hacer cualquier cosa por él ¿no?-dijo señalándome.
¿De qué están hablando? No logro entenderle…
Dos tipos entran y me agarran para que no me mueva. Ángel empuja a María José haciendo que caiga en el sofá. Entra otro tipo y la ata las manos. ¿Qué ostias están haciendo?
-¿Qué vas a hacer?
Ángel: Ya te lo he dicho antes, hacerla disfrutar como tú no has sabido.

*Narra María José*
Le dije a Ángel que por Dani sería capaz de hacer cualquier cosa y así será. Si esto es por lo que tengo que pasar para que le deje libre, lo haré.
Miro a Dani y lo veo ahí todo golpeado y sujeto por dos animales que lo único que les importa es complacer a Ángel para que no sufran las consecuencias.
Ángel: ¿Estás listo rubio para verla gozar?
Dani: No la toques o te juro que te mato.
Pude ver como intentaba liberarse de los brazos que le impedían estar libre pero le era imposible, ellos eran más fuertes que él.
Ángel se puso encima de mí y me arrancó la camiseta, dejándome así en ropa interior.
Dani: Eres un puto cobarde.
Ángel: Cállate y observa.
Yo no podía articular palabra, tampoco quería. A mí me duele mucho toda esta situación pero estoy viendo que a Dani también. Ángel bajó mis pantalones y me los quitó. Volvió a ponerse encima de mí.
Ángel: ¿Preparada para disfrutar?

No quería hablarle, ni siquiera mirarle. Quería que esta puta situación terminase y pudiésemos salir de aquí. Desabrochó mi sujetador, me lo quitó y comenzó a besarlos. Yo giré la cabeza para que Dani no me viera llorar. No quería que esto pasase y menos estando él delante. Dani seguía intentando liberarse de los brazos de los tipos que lo sujetaban pero seguía sin poder hacerlo. Ángel paró de besar mis pechos y puso sus manos en mi cintura. Comenzó a bajar mis bragas lentamente, mientras bajaba mis bragas iba acariciando mis piernas. Yo quería que todo esto llegara a su fin pero cuantas más ganas tenía de que acabase más tiempo parecía durar. Terminó de bajar mis bragas, me las quitó, esta vez sin quitarse de encima de mí. Él se bajó los pantalones y los bóxers pude ver lo excitado que estaba. No puedo entender como esta situación puede excitarle.
Ángel: Vamos a la faena preciosa.
Comenzó a penetrarme fuertemente, me hacía daño pero si decía algo sería el desencadenante para sacar toda la furia que Dani estaba conteniendo. No pude aguantar, el dolor que me estaba provocando era más fuerte de lo que podría aguantar.
-Me haces daño.-dije casi en un susurro.
No bajaba el ritmo, es más podría asegurar que iba más rápido. De pronto, empezó a bajar el ritmo, lo cual agradecí porque el dolor que sentía era demasiado grande.
Ángel: ¿Mejor?
Será cabrón, me está violando y encima me dice esto. ¿De qué coño va?
Sé que él lo está disfrutando pero yo… yo de este momento no podré olvidarme nunca. Me marcará de por vida y no podré borrarlo aunque quiera. Yo solo podía pensar en lo que estaría sintiendo Dani viendo esta escena y lo que estaría pasando por su cabeza.
Sentía que esto no tenía fin, que nunca iba a terminar. No podía con todo esto, me superaba pero no quería que Ángel me viera frágil. Estaba jodiendo mi vida y no le iba a dar el gusto de verme llorar. Sí, soy una puta orgullosa y con él más que con nadie. Me hizo mucho daño y todavía me lo sigue haciendo. ¿Hasta cuándo?
Ángel: Ya queda poco pequeña.
Se corrió dentro de mí y sonrío victorioso.
Ángel: ¿Ves? Así es como se hace gozar a una chica.-dijo mirando a Dani.
Dani no decía nada y a mí su silencio me daba miedo. Ángel salió del salón y dio la orden para que soltaran a Dani. Los tipos después de soltarle, impidieron que Dani se acercase a Ángel, la verdad les doy gracias porque sé que hubiese sido capaz de matarle.
Después de liberarme de las asquerosas manos de Ángel y de que soltaran a Dani, éste vino y me desató las manos. Me levanté del sofá y Dani me tendió su chaqueta, me la puse y lo abracé. Sentí el impulso de besarle y así lo hice, como si no hubiera mañana. Mientras nos estábamos besando, sí besándonos porque él correspondió a mi beso, oí un disparo, no sabía de donde venía pero sabía que había sido muy cerca, tan cerca que a la persona que habían disparado era Dani.
-No!!!!-grité- no te puedes morir.-dije llorando y estrechándolo entre mis brazos.-Estarás bien.
Dani: Nunca he querido a nadie como te quiero a ti.-me dijo mirándome a los ojos.-Si tengo que morir por ti, lo haré las veces que haga falta.
-Shh, no hables, tienes que guardar fuerzas.
Dani: no… quiero… morirme… sin… decirte… que… te… quiero…-dijo con un hilo de voz.
-No digas eso, no te vas a morir. Si te mueres yo me muero contigo.-dije dándole un beso en la comisura de los labios y sin parar de llorar.-llamad a una ambulancia, no os quedéis ahí quietos.-grité, ninguno lo hizo, es más, todos salieron corriendo de la casa dejándonos a Dani y a mí ahí tirados.

En casa de David…
*Narra David*
Tengo que hacer lo que sea para que Carmen sonría. Su sonrisa fue una de las cosas que me enamoró de ella y, un momento ¿yo enamorado? Es lo más normal que podría haber pasado. ¿Quién no se iba a enamorar de una chica preciosa, simpática, dulce y tierna como Carmen? Yo no puedo ser la excepción.
Tengo que pensar en algo para hacer que esa sonrisa que me tiene loco vuelva a aparecer… ya sé ¡¡La invitaré a cenar!!
-Vete a tu casa y prepárate en 1 hora paso a buscarte.-la dije mirándola a los ojos.
Carmen: ¿Me estás proponiendo que tengamos una cita?
-Emm, sí.-noté como mis mejillas se sonrojaban y las suyas también.
Todos empezaron a silbar.
Carlos: Hasta que has dado el paso, mira que te ha costado.
Todos se echaron a reír menos Carmen que miró hacia otro lado y yo que tenía ganas de matar al rubiales pero tenía toda la razón.

*Narra Carmen*
Estaba absorta completamente en mis pensamientos cuando una voz me saca de ellos.
David: Vete a tu casa y prepárate en 1 hora paso a buscarte.-Cuando me lo dijo, no podía creérmelo. Mi ídolo invitándome a salir.
Vamos a ver Carmen, deja de montarte películas en la cabeza y dile algo ¿no?-me dijo mi subconsciente.
Carmen: ¿Me estás proponiendo que tengamos una cita?
-Emm, sí.-me sonrojé, no podía creérmelo pero así era ¡¡Tenía una cita con David!!
Todos empezaron a silbar.
Carlos: Hasta que has dado el paso, mira que te ha costado.
¿Qué ha querido decir con eso? ¿Le gustaré?
Carmen déjate de tantas preguntas y lárgate ya o no te dará tiempo a arreglarte, no querrás ir hecha una piltrafa, ¿no?-mi subconsciente otra vez…
Pero es verdad, si no me doy prisa no me dará tiempo.
Andrea: ¿Quieres que te ayudemos?
-Sí, por favor.
Isa: Pues venga, mueve tu trasero y vámonos.-me dio una palmada en el culo.
Si no fuera por ellas estaría hundida, llorando y sin ganas de nada. Esto me vendrá bien para olvidarme por un rato de lo que está pasando con María José y Dani.
Nos fuimos camino a mi casa. Llegamos y empecé a dar vueltas por la casa.
Silvia: ¿Puedes tranquilizarte?
-No, tengo una cita con David. ¡Cómo me pides que me calme!
Isa: Poniéndote así, no ganas nada. A ver, tú vete a ducharte ¡ya! Mientras nosotras te buscamos el vestido adecuado para la ocasión.-dijo con una sonrisa pícara.
Andrea: Sí, yo prepararé el maquillaje.
Decidí hacerlas caso y me fui a ducharme. Me metí en la ducha, puse el agua templada. Me enjaboné el pelo mientras pensaba dónde me iría a llevar David. Aclaré mi largo y moreno pelo y me puse a enjabonar mi cuerpo. No tardé mucho ya que estaba muy ansiosa por salir con David y no quería llegar tarde.

*Narra David*
Por fin voy a tener una cita con Carmen, la chica de mis sueños, la que con solo una sonrisa logra derretirme. Cuando me mira siento que se para el tiempo y cuando me dedica una de sus sonrisas siento como pequeños infartos que me llevan al cielo.
Voy a ducharme, no quiero hacerla esperar. Me metí en la ducha. Tardé en ducharme 10 minutos, todo un record para mí. Salí del baño y fui a mi habitación. Ahí me los encontré a los tres.
-¿Qué hacéis aquí?
Carlos: Ayudarte para que vayas de acuerdo a la dama que te va a acompañar.
-¿Desde cuándo hablas así? ¿No te gustará Carmen, no? Si es así puedes darte por muerto.
Carlos: no, no. Sólo quiero que mi hermano triunfe.
Blas: Dejaros de tanto hablar y tú, David, prepárate o la harás esperar.
Álvaro: Blas tiene razón.
Fui a ponerme el traje que habían elegido entre Blas, Álvaro y Carlos. Iba así:
 


Ahora sólo me quedaba emprender mi camino hacia la casa de Carmen.

*Narra Carmen*
Salí de la ducha y me enrollé la toalla. Fui a mi habitación y ahí estaban las tres. Mi vestido estaba sobre la cama, la verdad es que me encantaba. Andrea comenzó a maquillarme. Isa y Silvia se encargarían de peinarme.
Andrea: Estate quieta, así no puedo maquillarte.
-Son ellas, me tiran del pelo.
Isa: Maquíllala y después la peinamos, pero date prisa.
Andrea: Sí, sí, no tardo nada.
Andrea siguió maquillándome. Tenía razón, no tardó ni diez minutos en maquillarme. Después Isa y Silvia empezaron a peinarme. No se decidían entre dejármelo suelto o hacerme un recogido… -al final no me da tiempo.-pensé.
Andrea: El pelo recogido la quedará mejor.
Isa y Silvia hicieron caso a Andrea y se puso manos a la obra. Mientras Andrea preparaba los accesorios que iba a llevar. Silvia me ayudó con el vestido ya que yo sola no podía.
Al final me dejaron increíble, cuando me miré al espejo quedé encantada con el trabajo de las tres. Iba así:

Nada más terminar de arreglarme, sonó el timbre.
Andrea: Yo abro.
Andrea fue a abrir la puerta y era David. Escuché como se saludaban.
Andrea: Carmen, David ya está aquí.
-Ya voy.-dije bajando las escaleras.
Mientras bajaba pude ver la cara de asombro de David.
David: Estás… estás… perfecta.
-Gracias.-me sonrojé.
David: sonrojada estás preciosa.

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