viernes, 8 de agosto de 2014

Capítulo 19

Lo siento, lo siento, lo siento. Sé que dije que iba a subir el domingo y por diferentes motivos no pude y estos días tampoco. El viernes fui a un concierto de Melendi y bueno el finde he estado con depresión post-concierto y estos días he tenido muchas cosas que hacer y no he tenido tiempo, además estoy nerviosa porque voy a ver a Auryn el Lunes y tengo la cabeza en el concierto y no donde la tengo que tener jajaja Bueno, ya no os aburro más y os dejo con el capi. Sé que es un poco corto y lo siento pero no quiero hacer los capis muy largos y sino se me quedan las cosas a medias y prefiero hacerlos más cortos. Espero que haya merecido un poco la pena la espera. Mis queridas lectoras, os quiero y gracias por estar ahí :)
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*En anteriores capítulos…*
*Narra María José*
-Te quiero.
Dani: ¿Qué has dicho?
-Que te quiero y que no quiero pelear más contigo.
Dani no articulaba palabra, solo me miraba y eso me daba algo de miedo. ¿Sentirá lo mismo que yo o simplemente me besó por agradecimiento por haberlo traído al hospital? No, eso no puede ser porque en la casa también me besó o fue para que me tranquilizara… ahora mismo no puedo pensar con claridad, estoy hecha un lio…
*Fin en anteriores capítulos…*

Dani: Te han dicho que no voy a salir de esta y por eso me estás diciendo esto ¿verdad?
-No vuelvas a decir eso, te vas a poner bien.-dije acariciando su mejilla.

*Narra Dani*
Me despierto y lo veo todo blanco, me intento incorporar pero el dolor es fuerte y me lo impide. Inspecciono mi alrededor y puedo observar varias máquinas y algunos cables que me conectan a ella. No sé muy bien donde estoy pero parece un hospital. Veo personas moverse rápidamente de un lado a otro de la sala sin saber qué es lo que hacen allí y en qué están ocupados para llevar tanta prisa.
-¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
Med: estás en el quirófano de un hospital, fuiste herido de bala.
-María José.-dije con un hilo de voz.
Med: ¿Así se llama la chica que no quiso dejarte solo? ¿Es tu novia?
-Me gustaría que lo fuera pero no. ¿Ella está bien?
Med: Ella no está herida, tranquilo.
-Físicamente.-dije casi inaudible.
El médico salió de la sala y todos los demás también, dejándome, así, solo. En medio de la soledad en la que estaba sumido, comencé a pensar en la razón por la que no había muerto y sin duda sé que ella me necesita, mis hermanos me necesitan y mis fans también. Necesito subirme a un escenario y comenzar a cantar, ese es el único lugar en el que olvido todo y me siento vivo.
La puerta de la sala comenzó a abrirse.
María José: Hola.
-Hola.-dije casi en un susurro.
Me abrazó y comenzó a llorar. Odio verla llorar, siento punzadas en el corazón. No me gusta verla triste.
-Ey, estoy bien. No llores.-dije quitándola una lágrima de la mejilla.
María José: Como no quieres que llore si te disparó por mi culpa.
-No pienses eso. Lo importante es que estoy bien y que estoy contigo.
La besé, necesitaba sentir sus labios sobre los míos, esa sensación me hacía sentirme vivo y aunque parezca una locura, a su lado me sentía bien.
María José: Te quiero.- Al oír esas palabras me quedé un poco en shock, esas son las palabras que menos hubiese imaginado escuchar de sus labios. Decidí preguntar, quizá hubiese escuchado mal o ha sido producto de mi imaginación o por causa de los sedantes.
-¿Qué has dicho?
María José: Que te quiero y que no quiero pelear más contigo.
¡Es verdad! No lo he soñado… No podía articular una sola palabra, solo la miraba. ¿Y si es una broma? ¿Y si me estoy muriendo y por eso me lo dice? Son las mejores palabras que podría escuchar antes de morir…
-Te han dicho que no voy a salir de esta y por eso me estás diciendo esto ¿verdad?
María José: No vuelvas a decir eso, te vas a poner bien.-dijo acariciando mi mejilla.
-Dime que esto no es una broma, que es real.
María José: No es una broma, es lo que siento pero tengo miedo.
-¿Miedo? ¿De mí?
María José: No, de lo que estoy sintiendo. No sé si estoy preparada para asumir el riesgo de enamorarme, pero sobre todo de hacerlo de alguien como tú, no sé si estaré a la altura, no quiero pasarlo mal y…-la interrumpí.
-No va a pasar nada que tú no quieras. Si quieres que sigamos como amigos así será.
En ese momento se abrió la puerta, era David, Carmen y la pequeña que estaba en la casa de la que no sabía su nombre ni quien era.
David: ¿Amigos que se besan? Eso ni son amigos ni son nada. Intentadlo, no perdéis nada.
-¿Y cómo que habéis venido?
María José: Yo les llamé para que supieran que ya no estábamos secuestrados pero que estábamos aquí, en el hospital.
-¿Llamaste a los dos?
María José: No, llamé a Carmen, sabía que estaba preocupada y David estaba con ella.
-¿Cómo que estabas con ella? No me digas que ya tengo cuñada.
Pude ver como las mejillas de Carmen enrojecían y David me miró sonriendo por lo que supuse que había dado en el clavo. Aparté mi mirada de ellos dos y la centré en la niña.
-Gracias.-dije mirándola.
Dafne: ¿Por qué?
-Por haberme desatado.-dije extendiendo mi mano hasta acariciar su mejilla.
Dafne: si no te hubiese desatado, mi hermano no te hubiese disparado.-dijo a punto de llorar.
-Ey, pequeña, no llores. ¿Cómo que tu hermano?-dije y luego miré a María José.
María José: Ella es la hermana pequeña de Ángel, por eso cuando bajó vino corriendo a mí, nos llevamos muy bien y nos queremos mucho, ¿verdad?-dijo mirando a la niña, ésta asintió.
Dafne: mi hermano no es malo, no le van a hacer daño ¿verdad? Es que si le hacen daño me voy a quedar sola.-dijo comenzando a llorar.
María José: Oye, mientras yo esté contigo no estarás sola, ¿vale?
La niña corrió a darla un abrazo. Yo sonreí al ver esa escena.
-No es tu culpa, si no hubiese sido por ti, ella –dije señalando a María José- no sé dónde estaría. Gracias a ti, está aquí conmigo.-dije con una sonrisa.
Carmen: Parece que aquí tenemos a una pequeña heroína.-dijo sonriéndola.

La niña comenzó a reír contagiándonos la risa a todos los presentes. Paré de reírme y miré a mi hermano, le veía feliz al lado de la chica a la que quiere. Miré a María José, ella es la chica que complementa mi vida, la que me hace feliz y con la que quiero pasar todos los momentos buenos y malos que tengan que llegar. No tiene que ser tan complicado ser feliz ¿o sí?

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