*En anteriores capítulos…*
El doctor se encaminó hacia la ambulancia en la que estaba Dani en la
camilla con dos enfermeros. Nos hicieron un gesto para que subiéramos. Cogí de
la mano a Dafne y nos encaminamos hacia la ambulancia y subimos. La ambulancia
se puso en marcha y nos dirigimos al hospital. Dani no presentaba ninguna
mejoría y eso a mí me tenía aterrada. Tenía que salvarse, no podía dejarme
sola, no ahora que sentía que mi vida tenía sentido si él estaba a mi lado,
aunque me di cuenta en una situación extrema y no fui capaz a hacerlo sin que
pasase algo así…
*Fin en anteriores capítulos…*
*Narra María José*
El camino hacia el hospital se me hizo eterno, no veía el momento de
llegar.
Cuando llegamos, Dafne y yo bajamos de la ambulancia y seguidamente
bajaron a Dani. Él seguía inconsciente y desangrándose en una maldita camilla y
yo no podía hacer nada… Los médicos le metieron rápidamente al hospital
gritando que traía a un herido de bala. Rápidamente le metieron al quirófano y
a nosotras nos dijeron que no podíamos pasar que debíamos esperar fuera a que
alguien nos informara de su estado.
Pasaron dos horas y no sabíamos nada, yo me estaba desesperando pero
tampoco quería hacer notar mi inquietud para no alarmar más a Dafne, la pequeña
bastante tenía con haber visto todo lo que ha pasado hoy… Una dulce voz me sacó
de mis pensamientos.
Dafne: Deberías llamar a tus amigos y decirles que estás bien y que
Dani está en el hospital.
-Sí, tienes razón, pero…
Dafne: No tienes fuerzas para hacerlo –me miró- me refiero a decirles
que Dani puede morir.
Un silencio nos invadió, la verdad es que esa opción era la única en la
que no quería pensar pero que podía ser una gran posibilidad de lo que puede
pasar si Dani no se recupera.
Dafne: marca el número y dime con quien voy a hablar y yo les doy la
noticia. Vamos.
-Tengo que ser fuerte, por ti, por mí y sobre todo por él.-dije con un
hilo de voz. Acompáñame, vamos a llamarlos.
*Narra Carmen*
Estaba como en una nube, esto parece ser un gran sueño del que me
despertaré en el mejor momento y todo quedará en un maldito recuerdo que jamás
se cumplirá…
Seguíamos besándonos, sus besos me transportaban a un mundo en el que
solo existía amor y felicidad y en el que nada podría dañar este momento pero
eso no era así, el sonido de mi móvil lo interrumpió. ¿Quién sería ahora? Justo
ahora, no podrían llamar en media hora o después… me merezco disfrutar de este
momento.
David: Contesta, puede ser importante.
Cojo el móvil y compruebo quién es el/la que llama.
-No tengo el número guardado, no sé quién es.
David: Cógelo, puede ser importante.-repite.
-Está bien.
Conversación telefónica
-¿Sí?
María José: ¿Carmen?
-Mi niña, ¿dónde estás? No sabía nada de ti…
María José: Estoy bien, pero Dani…
-¿Qué pasa con Dani?
María José: ¿Estás sola?
-No, estoy con David. ¿Qué pasa?
María José: Estamos en el hospital.
David la quita el móvil a Carmen.
David: ¿Cómo que en el hospital? ¿Qué os ha pasado?
María José: Ángel disparó a Dani.
David: ¿Y cómo está mi hermano?
María José: No lo sé, hace dos horas le metieron al quirófano y aún no
han dicho nada.-comencé a llorar.
David: No te preocupes, él es fuerte, estará bien. Ahora vamos hacia el
hospital.
No contesté, simplemente colgué.
Pasó media hora y Carmen y David llegaron. En cuanto se acercaron,
abracé a Carmen como si se me fuese la vida en ello.
David: ¿Quién es esta preciosa niña?
Ella no respondía. Me separé de Carmen.
-Es la hermana de Ángel. Ella es la que llamó a emergencias.
David cogió a la niña.
David: Muy bien hecho, preciosa.
Dafne: Se pondrá bien, ¿verdad?-dijo mirándome.
Yo no sabía qué responder, no quería mentirla. Yo también quería que se
pusiera bien, que me volviese a besar como lo hizo horas atrás, que me hiciese
enfadar como sólo él sabía, que volviese a mirarme con esos ojos azules que son
mi debilidad…
En ese momento, vi salir a una enfermera del quirófano.
Enferm: Familiares de Daniel Fernández.
David: Soy como su hermano. ¿Cómo está?
Enferm: Conseguimos extraerle la bala y cortarle la hemorragia pero
todavía no está fuera de peligro. Las siguientes 24 horas son cruciales. No
sabemos si la bala ha afectado alguna arteria, hay que esperar.
-¿Podemos pasar a verlo?
Enferm: Hasta que el médico no lo autorice no, lo siento.
El médico salió del quirófano.
-¿Podemos pasar a verlo?
Med: sólo una persona. Está consciente pero todavía aturdido por la
anestesia. Es importante que no se altere.
Asentimos. Nos miramos entre nosotros.
David: Pasa tú.-me dijo.
Pasé como David me dijo. Verlo en esa cama, con tantos cables, me
impresionó un poco. No sabía para qué eran pero si estaban ahí es porque los
necesita.
-Hola.
Dani: Hola.-dijo casi en un susurro.
No dudé ni un segundo en abrazarlo y así lo hice. Comencé a llorar.
Dani: Ey, estoy bien. No llores.-dijo quitándome una lágrima de mi
mejilla.
-Como no quieres que llore si te disparó por mi culpa.
Dani: No pienses eso. Lo importante es que estoy bien y que estoy
contigo.
Me besó y yo le correspondí sin pensármelo. Quería sentirlo conmigo, a
mi lado, sentir que de verdad está bien.
-Te quiero.
Dani: ¿Qué has dicho?
-Que te quiero y que no quiero pelear más contigo.
Dani no articulaba palabra, solo me miraba y eso me daba algo de miedo.
¿Sentirá lo mismo que yo o simplemente me besó por agradecimiento por haberlo
traído al hospital? No, eso no puede ser porque en la casa también me besó o
fue para que me tranquilizara… ahora mismo no puedo pensar con claridad, estoy
hecha un lío…