P.D.: Os quiero muchísimo y gracias por esos "¿Cuándo subes capi?" "Hace mucho que no subes, ¿para cuando un capi?" y cosas así. Sois increíbles :)
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*Narra Carmen*
Se produjo un silencio, nuestras bocas estaban a escasos
centímetros cuando la puerta se abrió.
Carlos: Siento la interrupción pero…
David: ¿pero qué?-dijo nervioso y enfadado.
Carlos: Dani se ha ido.
-¿Se ha ido?-dije mirando a David.- ¿Dónde?
Carlos: No sabemos. Se ha levantado y se ha ido.
Los tres salimos de la habitación y fuimos al salón.
David: ¿Qué ha pasado?
Álvaro: No sabemos. Estábamos en silencio y de pronto se ha
levantado y se ha ido.
-¿Dónde puede haber ido?
Blas: Ni idea.
*Narra Maria José*
Salí de casa de David rápido, sin mirar atrás. Bajé las escaleras
mientras mis lágrimas salían. Espero que Dani me perdone por esto pero no
quiero que nada le pase me importa demasiado como exponerle. Decidí mandarle un
whatsApp a Dani.
“Espero que me perdones pero no puedo exponer tu vida. Eres lo que más
quiero y por ti soy capaz de todo. No olvides nunca que te quiero<3”
*Narra Dani*
Maria José se fue. No entiendo qué está pasando. ¿Qué
narices pone en ese mensaje? Seguro que es del gilipollas de Ángel. ¿Cuándo la
dejará en paz? Iba absorto en mis pensamientos cuando me sonó el móvil, era un whatsApp
de ella. Sonreí al verlo. Lo abrí y lo leí.
“Espero que me perdones pero no puedo exponer tu vida. Eres lo que más
quiero y por ti soy capaz de todo. No olvides nunca que te quiero<3”
Me quedé pensativo, no entendía sus palabras. La contesté.
“No entiendo por qué me dices esto. Si te vas de mi lado, mi vida no
tiene sentido. Te quiero<3”
Después de contestarla, volví a meterme en mis pensamientos
y no me di cuenta de que alguien me seguía. Aparecieron tres tíos delante de mí
y dos detrás, uno de ellos era Ángel, supongo que los demás serían colegas o
amigos suyos. Me cogieron entre cuatro y Ángel me puso un trapo en la boca y al
momento comencé a sentir que me pesaban los párpados y no recuerdo nada más…
*Narra Maria José*
Caminaba sin rumbo fijo, perdiendo la noción del tiempo,
vagando por las calles como si solo yo estuviera en ellas. Me sonó el móvil.
Era Ángel.
“Si quieres que deje libre a ese imbécil tendrás que hacer todo lo que
yo te diga. Si te importa como dices lo harás. Tendrás noticias mías”
Esto es increíble, ¿nunca me va a dejar en paz?
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